«¿Tienes OnlyFans?» «¿Quieres un Sugar?» Mensajes como estos pueden ser un cebo digital. Los nuevos proxenetas se han trasladado a las plataformas online y los chats de videojuegos. Si la víctima contesta, como un pez que tira del sedal, en ese momento clave se pone en marcha la maquinaria de la captación, pero hace falta toda una economía política de la explotación sexual antes y después de ese punto. Puedes escuchar este reportaje en el segundo Episodio de nuestro podcast, Casandra News.
