Este seminario analiza cómo han evolucionado los sistemas de explotación sexual en los últimos años desde la perspectiva de la investigación sociológica. A partir de los estudios que examinan el acceso, el consumo y los efectos de la pornografía en adolescentes y jóvenes, se aborda cómo estos patrones influyen en la construcción de imaginarios sobre sexualidad y en la aceptación social de prácticas vinculadas a la explotación sexual.
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Finalizado. Este seminario analizará cómo han evolucionado los sistemas de explotación sexual en los últimos años desde la perspectiva de la investigación sociológica. A partir de los estudios que examinan el acceso, el consumo y los efectos de la pornografía en adolescentes y jóvenes, se abordará cómo estos patrones influyen en la construcción de imaginarios sobre sexualidad y en la aceptación social de prácticas vinculadas a la explotación sexual.
La costarricense Alda Facio es una figura internacional en la construcción de los derechos de las mujeres. Jurista, escritora y experta feminista en derechos humanos, ha sido Relatora del Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre la Discriminación contra las Mujeres y las Niñas. Este otoño dirige el curso sobre el feminicidio organizado por la red académica (RAIEPP) de la que forma parte, y es una de las profesoras del máster en violencia sexual de la Universidad Ramón Llull. Su conocimiento sobre la lucha contra el feminicidio, la violencia sexual y las amenazas a esos derechos de las mujeres arduamente logrados refleja una honda preocupación: el aumento de la misoginia.
El informe fue enviado a finales de enero pasado a Reem Alsalem, Relatora Especial sobre violencia contra mujeres y niñas (ONU), elaborado por un grupo de organizaciones feministas y apoyado por 127 organizaciones españolas. La información y los datos presentados ofrecen una radiografía sobre la trata y la explotación sexual en nuestro país y una demanda del movimiento feminista que pide con urgencia la aprobación de una ley abolicionista del sistema prostitucional.
Por qué hay hombres que pagan por utilizar sexualmente a mujeres como una forma de ocio, obviando la vulnerabilidad, el miedo y la violencia en la vida de ellas, y qué relación tiene esto con la construcción de la masculinidad, es el eje de una investigación social de la que nace el último libro de Beatriz Ranea, «Puteros. Hombres, masculinidad y prostitución».
Antonio Asensio Frases, sargento de la Guardia Civil, con doce años de experiencia en investigación de delitos de prostitución y trata, afirma que con su equipo –cuatro mujeres y un hombre– en todo ese tiempo solo ha visto “mujeres encadenadas a la prostitución”, y que “la prostitución es trata”. Un mensaje nítido a la sociedad española.
España se examina de sus políticas contra la discriminación de las mujeres. Este mes de mayo tienen lugar las sesiones que nos evalúan cada cuatro años en cuanto al cumplimiento del tratado fundamental de la ONU en la materia, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW). La Secretaria de Estado de Igualdad, Ángela Rodríguez, que encabeza la delegación española, deja claro que no apuesta por una ley abolicionista según el modelo nórdico.
Sarah Berlori es feminista y abolicionista militante, superviviente de diez años en la prostitución. Junto a un grupo de compañeras se dirige al Congreso y al Ministerio de Sanidad para exigir al Estado el cumplimiento de la garantía de la salud de las mujeres en situación de prostitución. “Somos las eternas olvidadas”, afirma Sarah: ella es una de las Supervivientes en Acción.








